#BAFICI 16 (XIII): retrospectivas singulares

Momento de repasar filmografías. Momento de descubrir particularidades y excelencia en la pantalla grande. El Bafici también ofrece eso y en esta oportunidad de Retrospectiva y Focos elegimos a dos realizadores Rita Azevedo Gomes y Uri Zohar.
En el caso de la portuguesa, que vivió su auge a mediados de los años ochenta del siglo pasado, la selección de filmes incluye “A conquista de Faro”, “O som da terra a tremer”, “Parabens Manoel de Oliveira: Intromission” y su última realización “A vinganca de uma mulher”(Portugal, 2012), protagonizada por su actriz recurrente: Rita Durao.
En “A Vinganca…” Azevedo Gomes construye una obra con una puesta teatral que incomoda e interpela. No se puede ser indiferente a ninguno de los guiños que a lo largo de los 100 minutos de duración va desplegando.
La historia es simple, un bon vivant llamado Roberto (Fernando Rodrigues) termina una de sus noches de recorrida nocturna en los brazos de una prostituta (Durao), sin saber que lo que menor hará esa noche es tener sexo con ella.

En el medio de los juegos eróticos esta misteriosa mujer le narrará una historia de su pasado con la cual intentará justificar su presente de dama de compañía. La desgarradora pasión con la que la mujer cuenta los acontecimientos y la ingeniosa utilización de la luz en los espacios (para ocultar o hacer aparecer objetos y personajes) son uno de los puntos más elevados en una cinta que no pasa desapercibida.
Uri Zohar, israelí, fue el exponente de la bohemia de Tel Aviv. Durante los años sesenta y setenta del siglo pasado supo forjar una cinematografía con una impronta y estilos propios que renovaron el alicaído panorama de su país.
En la actualidad sus horas no pasan detrás de una cámara, sino que dentro de una sinagoga por la que ha renunciado a todo. De hecho reniega de su pasado de director. Forman parte de la muestra el documental “The true story of Palestine”, “A hole un the moon”, “Every Bastar a King”, “Peeping Toms” y la joya “Big Eyes”.

En “Big Eyes”(Israel, 1974) conoceremos a Benny Furman (Zohar), primero a través de la letra de una canción (que será repetida a lo largo de todo el filme) y luego a través de las acciones de este adúltero carismático que no dejará en pie a ninguna de las mujeres que trabajan en el club de equipo de basquétbol que dirige.
Benny vive con su mujer Elia (Elia Zohar) y sus dos hijos, pero se las arregla para armar encuentros con mujeres hasta que lo descubren. Historia de avanzada, filmada con un dinamismo único que la hacen, en su pasada actual, salvo por el blanco y negro, contemporánea.
Furman tiene mucho de “Dos pícaros sinvergüenzas”, con la gracia en la naturalidad de la actuación de Belmondo o McQueen (muy parecido a él, por cierto). Temática de avanzada para la época, con un planteo moderno sobre la pareja y sus relaciones, también el filme muestra los avatares del negocio deportivo y la amistad entre hombres. Bafici, una gran oportunidad de encontrar joyas en medio del aluvión de películas y la competencia.
