“Arrival” (La Llegada): Contacto lingüístico

Da la casualidad de la cartelera local que en esta semana confluyan dos de los estrenos de “ciencia-ficción” más importantes del año. Sin embargo, esta oportunidad puede servir para apreciar las gamas diferentes de estilo que el género puede tener para ofrecer.

Mientras que Star Wars-Rogue One es una catarata de acción cargada de épica y momentos deslumbrantes de batalla y gracia en la que, seamos sinceros, el nombre del director Gareth Edwards pareciera pisar menos que la influencia de la saga; en La Llegada todos esos tópicos están invertidos, y no podemos eludir que estamos frente al nuevo film de Denis Villeneuve.

El director que transitó caminos de drama siempre con las tintas cargadas en la tensión del suspenso, esta vez se anima a una historia pura de Ciencia-Ficción ¿Tendremos que remitirnos a la críptica Enemy?

Es imposible no pensar en dos películas que se convirtieron en clásicos cuando leemos su premisa, la impronta de Encuentros Cercanos del Tercer Tipo y Contacto, es ineludible.

Amy Adams compone a Louise Bank una experta en lingüística que será contratada por el mando militar para una tarea que difícilmente sea una más.

Los extraterrestres están llegando a La Tierra, doce naves arribaron, y el gran interrogante es saber cuáles son sus fines, para poder prepararnos mejor.

Olvídense de Día de la Independencia o V Invasión Extraterrestre, no hay alegría que pasa al pánico, al terror, y al contraataque rebelde; aquí el centro es la comunicación. Louise debe descifrar los mensajes extraterrestres y eventualmente descubrirá que tienen una forma de comunicarse.

El tiempo corre y Louise debe desplegar todos sus conocimientos para llegar a una conclusión antes de que las cosas se agraven y se tomen decisiones que pueden exponernos a un peligro innecesario.

Esto, que leído pareciera sencillo, no lo es para nada. A modo de los planteos de Carl Sagan en la serie Cosmos, La Llegada se inclina por la fascinación por la ciencia, expresada como si fuese un arte, que se discurre en explicaciones sin necesidad de ser didáctica o sobre explicativa, adentrándose de lleno en planteos filosóficos.

No pretendan ni un ritmo vertiginoso ni explosiones que invadan nuestros ojos. Sí, tendremos riqueza visual para empalagarnos, pero transitará otros caminos.

A diferencia de Christopher Nolan en Interestelar, Villeneuve pone los ojos sobre los personajes, pero sin la necesidad de cargar las tintas dramáticas a un punto telenovelesco, ni se expande en explicaciones de manual que hacen perder el interés, las explicaciones científicas llegarán de un modo dinámico.

Sí, La Llegada puede tener alguna dificultad para penetrar en un público amplio, aquel menos acostumbrado a las ciencias lo puede sentir como un relato moroso, y hasta pretencioso. Quienes logren ingresar a su capa, se encontrarán con un film de una riqueza dramática y discursiva muy interesante y compleja, bastante inusual en el mundo de Hollywood.

Amy Adams alcanza otra de sus celebradas interpretaciones, y logra lo imposible haciendo que las miradas se posen sobre ella ante tanta belleza visual hacia su alrededor. Lo suyo es hipnótico.

Villeneuve trabaja con un equipo técnico consolidado que otorga lo mejor de sí para un film como este. Desde la fotografía de Bradford Young, la banda sonora de Jóhann Jóhannsson, y el montaje de Joe Walker; todo dispone un gran despliegue escénico para engolosinarnos.

La Llegada es una apuesta diferente entre tanto pochoclo bombástico y vacío; quienes quieran emprender este viaje distintivo, bienvenidos a abordo. 

Anexo de Crítica por Rolando Gallego

¿Es Denis Villeneuve uno de los realizadores contemporáneos más sólidos y convincentes? ¿Es aquel que ha podido plasmar en imágenes los miedos y pesadillas más frecuentes de los hombres?

Claro que sí, y con “La Llegada” (2016) su más reciente film, avanza en algo que tal vez otros directores hayan trabajado anteriormente, peor con una impronta nueva enfocada, principalmente en la ciencia humana como catalizador de la realidad.

Christopher Nolan tuvo su oportunidad, y quizás haya querido reflejar en la imperfecta “Interestelar” (2015), este punto, o quizás Robert Zemeckis en la comercialisima “Contacto” (2001), sumando dosis de semiología y profundo análisis del lenguaje al preguntarse sobre qué pasaría ante la llegada de seres de otro planeta y la posibilidad de comunicarse con ellos.

El film es el épico recorrido de una lingüista (Amy Adams, tal vez en el mejor año de su carrera sumando a “Animales Nocturnos” este otro gran rol), quien tras haber sufrido una pérdida personal enorme, es absorbida por el gobierno para tratar, de alguna manera, de conectarse con extraterrestres que llegan a la tierra de manera imprevista (¿o acaso hay otra manera que lleguen?).

El derrotero para hacerse entender y entenderlos es el motor de una película que avanza y retrocede en el tiempo, que suma personajes pero que en realidad intenta generar un escudo protector alrededor de Louise (Adams) para que su actuar potencie cada pequeño detalle que Villeneuve va dejando como rastro de la gran historia que tras “La Llegada” se esconde.

El hombre como ser habitante de la tierra, con la creencia de su eterno poderío es sucumbido por la ignorancia frente a una especie sobre la que nada sabe, pero también sobre la que, aparentemente, tampoco quiere saber mucho, fundan este relato que explora los límites de la ciencia ficción.

El director decide enfocarse en lo humano con su lente, demostrando que los peores presagios están entre nosotros, más allá de cualquier sorpresiva llegada. Lo extraterrestre se presencia a partir de imágenes mediatizadas, de grabaciones, de pantallas de computadoras que tratan de sumar información ante lo inexplicable.

Y entre el mundo de la ciencia, aquel en el que Louise sabe manejarse firme y con paso seguro, el abismo de la experiencia directa con los seres alienígenas, representados como habitualmente se los suele mostrar pero sumando esos óvalos gigantes como naves que penden y ponen en vilo a la humanidad.

Algunas frases como “el lenguaje que hablas determina como piensas”, para luego presentar a esa Louise con conflictos, luchando contra sus propios fantasmas, con los del resto de su equipo (Jeremy Renner, Forest Whitaker) y con la clara misión de conectar ambos mundos, permiten que la misión que le tocó pueda llegar a buen puerto, a pesar que todo indica lo contrario.

Film evento, como esos que pocas veces en el tiempo nos tocan ver, “La Llegada” es una experiencia única para vivir y compartir, para sentir y comentar, para comprender de una vez por todas que si la experiencia en la Tierra es lo único que se puede pensar como válido, la finitud de nuestros cuerpos y la inmensidad del universo nos están queriendo decir otra cosa.

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