“A Most Wanted Man” (El hombre más buscado): Por las calles de Hamburgo

Los Estados Unidos siempre ha utilizado a su cine como un modo de llegada para los mensajes sobre su situación actual; lo hicieron durante la Segunda Guerra Mundial y a posteriori, en la Guerra Fría, con la Guerra de Vietnam, la Guerra del Golfo; y actualmente lo siguen haciendo sobre el terrible hecho ocurrido hace ya trece años, el atentado del 11 de septiembre. Ese antes y después, lo utilizan para hablar de los nuevos conflictos con Medio Oriente, y también para mostrar un estado de permanente paranoia, por supuesto, justificado desde su punto de vista, y el de sus películas.
En este último rango se ubica «El Hombre más buscado», otra adaptación de John Le Carre, un autor que parece estar de moda para contar tramas de espionajes supuestamente más realistas que las pensadas por Ian Fleming para su James Bond. Quien se ubica detrás de cámaras es Anton Corbijn, conocido por «El ocaso de un asesino», otro de esos vehículos para ponderar a George Clooney como ciudadano de pie (en ese caso, asesino pero arrepentido), por lo que uno ya puede intuir por qué carriles va a dirigirse el asunto.

Un hombre checheno (Grigoriy Dobrygin) que aparece de la nada vagando por las calles de Hamburgo. De inmediato las miradas de las agencias de seguridad se posan sobre él, y ahí está Günther Bachmann (Phillip Seymour Hoffman), líder de una agencia terrorista situada en esa ciudad que pretende vigilarlo de cerca para descubrir qué se oculta detrás de este ser misterioso. Por otro lado, la CIA quiere ir directo al ataque y exterminarlo antes de que sea una amenaza mayor… por Bachmann tiene una voz allí, la de la Agente Martha Sullivan (Robin Wright) que lo ayudará sigilosamente.
El hombre más buscado prentende desafiar al espectador para que junto con los agentes de un lado y del otro (bah, del mismo lado pero unos más moderados que otros) descubramos qué pretende el checheno… y por supuesto, de eso, aquí nada adelantaremos, solamente, que en la resolución mucho tendrán que ver un banquero interpretado por Williem Dafoe y una abogada a cargo de Rachel McAdams.

Por ser película póstuma de Phillip Seymour Hoffman (aún falta verlo en «Los Juegos del Hambre: Sinsajo»), la atención del espectador estará puesta en él, y si bien es el protagonista, El Hombre… no es precisamente un film “de personajes” sino de situación, un grupo detrás de alguien (que no tiene el peso necesario de presencia) que parece sospechoso principalmente porque vaga con destino incierto y porque su nacionalidad es… bueno, digna de ser sospechoso.
Hoffman, como era habitual, está más que correcto en su rol, pero Bachmann no ofrece demasiados matices, el argumento no es abierto para un gran lucimiento, por eso será que esta no estará entre sus interpretaciones más memorables. Lo mismo podríamos decir del resto del elenco, todos en un tono correcto pero debajo de lo que se quiere contar.
Más cercana a «El Topo»(aunque menos “burocrática” que a la divertida «El Sastre de Panamá», esta nueva incursión al mundo de Le Carre suena a panfleto, pero como aliciente ¿qué film de espionaje acaso no lo es? Si usted lector, es un asiduo a los relatos de misterios internacionales, y las redes de entramados entre naciones buenas y naciones peligrosas,» El Hombre más Buscado» ofrece sino nada original, por lo menos un producto digno de la media, y lo suficientemente atrapante para mantener la atención durante todo el relato; vaya confiado.
