Jay Kelly. George Clooney as Jay Kelly in Jay Kelly. Cr. Peter Mountain/Netflix © 2025.

«Jay Kelly»: Fábrica de sueños

Jay Kelly. (L-R) George Clooney as Jay Kelly and Adam Sandler as Ron Sukenick on the set of Jay Kelly. Cr. Peter Mountain/Netflix © 2025.

Antes de llegar a la plataforma Netflix el próximo 5 de diciembre, lo nuevo de Noah Baumbach tendrá un limitado paso por salas. Escrita junto a la actriz Emily Mortimer, que además tiene un pequeño rol, cuenta la historia de un reconocido actor de Hollywood que atraviesa una crisis al darse cuenta de que en su vida personal se encuentra solo y perdido.

A nivel producción estamos ante uno de los proyectos más grandes del director norteamericano Noah Baumbach. Si bien desde el 2017 con The Meyerowitz Stories ha forjado una alianza con Netflix que le brindó libertad autoral, antes había dirigido alguna de las comedias norteamericanas independientes más destacadas de las últimas décadas como The Squid and the Whale y Frances Ha. Ya con la N roja llegaría Marriage Story y varias nominaciones a los Oscar. Incluso fue guionista de la película Barbie junto a su mujer Greta Gerwig, con quien han formado una exitosa dupla artística. Si bien se trata de un director que ha explorado temáticas profundas nunca abandonó la comedia, y Jay Kelly no es la excepción. Además está rodada en 35 mm y cuenta con la fotografía de Linus Sandgren (Babylon).

Pero para hablar de Jay Kelly también hay que hablar de George Clooney. El legendario actor de porte y canas luce ideal para interpretar a este actor en crisis. Atemporal, clásico, como salido de la época dorada de Hollywood. Si bien en los rodajes sigue mostrándose comprometido con cada escena, Jay Kelly se encuentra cansado. Está solo pero en realidad nunca está solo, y aquí radica el corazón de la historia. Quiere pasar un tiempo con su hija menor, pero ella se va de vacaciones en modo cuasi hippie con amigos; se reencuentra con un viejo amigo de sus comienzos pero solo queda en evidencia el desprecio y odio que él tiene por haberle robado la oportunidad; con su padre ya no se habla, con su hija mayor casi tampoco; a un viejo amigo y director le niega un proyecto justo antes de enterarse de su muerte.

Mientras se hunde en esa melancolía decide escaparse. Un viaje, un reconocimiento a su carrera en Europa, son excusas para dejarse ir con el fin de, con suerte, reencontrarse a sí mismo. Porque el viaje no será solo físico sino también espiritual, trasladándose a rincones de su memoria que habían quedado algo olvidados.

Jay Kelly. (L-R) George Clooney as Jay Kelly and director Noah Baumbach on the set of Jay Kelly. Cr. Peter Mountain/Netflix © 2025.

En ese camino no va a estar solo, por supuesto. Porque hay asistentes, maquilladoras, admiradores, aunque algunos lo van abandonando en el camino. Y está su representante, su fiel representante, un hombre que trabaja para él pero lo siente al mismo tiempo parte de su vida. ¿Lo puede llamar amigo si hay un trato económico de por medio?

Adam Sandler es quien interpreta a este manager que dedica su vida al actor, al punto de a veces descuidar un poco la suya personal. Incluso por momentos parece la voz de la conciencia de un Jay Kelly que no escucha, siempre tan ensimismado.

Alrededor del actor además se van desplegando diferentes subtramas, con demasiadas ramificaciones y el eje se pierde. Cuando vuelve a encontrarlo, la película retoma el rumbo.

Las películas son pedazos de tiempo, como dice una de las líneas; encapsulan una parte de la historia. Jay Kelly asiste a su homenaje y parece haber tenido una vida plena y larga. Sin embargo no se siente pleno. Nadie cercano parece querer aceptar la invitación a su homenaje. ¿Ser amado por múltiples personas anónimas puede significar algo cuando al volver a casa uno se encuentra solo? ¿Quién sos realmente cuando fuiste tantas personas distintas? ¿Es posible con el cine llenar el vacío de una vida en la cual los afectos se fueron alejando a causa de las decisiones y errores que cometimos? ¿Y si lo que queremos en realidad siempre estuvo ahí frente nuestro y por diferentes distracciones no nos dimos cuenta o lo dimos por sentado?

Quizás no sea de las más logradas películas de su director, pues resulta tan ambiciosa como imperfecta. Aun así transmite el suficiente encanto y amor por una industria que ha sabido plasmar los sueños al punto de algunos haberse perdido en ese mundo irreal. El cine salva, leímos y escuchamos tantas veces. Y parece exagerado pero quizás algo de verdad haya. ¿Qué seríamos de nosotros sin él? Yo no quiero saberlo.

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