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La terquedad, la obra evento.

Rafael Spregelburd crea un universo único y cambiante en “La Terquedad” que se puede ver en el Teatro Nacional Cervantes hasta el 25 de marzo.

Hace años que soñaba con representarla en su país. “La terquedad” subió al Teatro Cervantes como respuesta a la iniciativa del autor, director y actor, que necesitaba que se represente en su país y en su idioma. Lo hizo en la temporada 2017 y se repone hasta el 25 de marzo por cinco semanas.

Si bien “La Terquedad” recorrió escenarios de Europa con éxito, para Spregelburd era importante que se diera aquí y en un teatro con las condiciones necesarias para que el relato fluya.

La pieza es el cierre de la Heptalogía de Hieronymus Bosch (El Bosco) un proyecto pensado como un diálogo estético y político entre La Mesa de los pecados capitales pintada por El Bosco a fines del siglo XV y los textos de hoy.

Protagonizada por el propio Spregelburd, Paloma Contreras, Analía Couceyro, Javier Drolas, Pilar Gamboa, Andrea Garrote, Santiago Gobernori, Guido Losantos, Mónica Raiola, Lalo Rotavería, Pablo Seijo, Alberto Suárez y Diego Velázquez, los actores se prestan a un juego de ingeniería y sapiencia, de humor e ironía, y, principalmente, de precisión.

Anarquismo, fascismo, colectivismo, lenguas regionales y lenguajes utópicos, reforma agraria y lucha de clases, son tan solo algunos de los tópicos que atraviesan la puesta, que además de contar con una estructura escénica cambiante, su presente es el de la Guerra Civil Española, hecho que marcó a fuego a España, pero que es elegido por el autor para imaginar la llegada de nuestro presente.

El impacto de la obra radica en su estructura episódica, disruptiva, con posibilidades de reconstruir aquello que por disposición del escenario no logramos visualizar o escuchar correctamente. Un suceso es respuesta directa de otro. Acción y Reacción.

El ir y venir en el tiempo, el utilizar el lenguaje como refugio de la pasión y de los sueños, la mentira como motor del progreso, y, la incapacidad de comprender qué es lo que realmente mueve y determina los vínculos sociales, son sólo algunos disparadores que la obra propone.

Dividida en episodios, los que se conectan a partir del regreso en el tiempo, “La Terquedad” es un evento único, un acto vivo irrepetible, aún más que otra obra, y que apela, finalmente,  a un espectador avezado y atento a aquello que se muestra arriba, abajo y alrededor del escenario.

“La terquedad” culmina su reposición en el Teatro Nacional Cervantes el 25 de marzo.