Get Adobe Flash player

La muerte como posibilidad de reencuentro.

Una de las propuestas más interesantes de la cartelera porteña es “Todo tendría sentido si no existiera la muerte” que hasta el 12 de noviembre puede verse en El Cultural del teatro San Martín.

Mariano Tenconi Blanco apuesta al exceso, de por sí la duración puede generar alguna premura en la elección, pero su hábil dramaturgia no hace otra cosa que generar disfrute en la historia que plantea.

Años ’80, finales, la televisión reina del comedor y dos mujeres debaten cosas poco relevantes, hasta que la salud de una de ellas domina el diálogo.

En el avance de la enfermedad de una de ellas, los personajes comienzan a desandar cuentos y pasiones, y mientras su hermana dice no sentir placer con nadie, ni siquiera con ese oficial con el que tuvo un encuentro furtivo, la encargada de un videoclub la lleva a límites insospechados de su existencia.

El descubrimiento de un actor porno recién llegado del exterior, propondrá un juego único en el que el amateurismo voyeur permitirá profundizar en cada uno de los personajes hasta el rodaje de la última voluntad de la protagonista.

El elenco pone todo el cuerpo para una obra que posee una primera parte más contundente que la otra, pero que en el total de la puesta construye un homenaje a aquella época en la que la videocasetera dominaba los tiempos de ocio.

Hoy en vía Tenconi Blanco habla de esa pérdida, de los vínculos como posibilidad de enfrentar situaciones complicadas en compañía y de la liberación de los cuerpos para encontrar el sentido a la existencia.

Escenografía austera pero acorde, la música que potencia el espíritu nostálgico, y una dramaturgia abierta al humor, el gag y el punchline (Maruja Bustamante como comic relief es única), pero también a la reflexión y el drama, configuran una de las propuestas más atractivas de la última cartelera porteña.

Todo tendría sentido si no existiera la muerte, con Lorena Vega, Maruja Bustamante, Andrea Nussembaum, Juana Rozas, Bruno Giganti y Agustin Rittano, hasta el 12 de noviembre en El Cultural.