Cuál es la forma en que mayoritariamente ves películas?
 
Tenemos 113 invitados conectado

BAFICI IV: Bandera de largada

Este miércoles 10 de abril comienza la decimoquinta edición del BAFICI y el film Chileno "NO" de Pablo Larraín es el seleccionado para la función de apertura. Celebramos que esta vez, el film que da puntapié al evento más importante de cine en nuestra ciudad, se pueda ver al aire libre (en Parque Centenario) además de en su función de gala, reservada para invitados especiales. Un gran acierto de la gestión Panozzo, sin dudas.

No es cualquier film, "No". Sabemos que la vuelta de la democracia a nuestro país será un tema fundamental dentro de la programación de este año al cumplirse 30 años de la misma y a la vez es protagonista absoluto del film nominado al Oscar a película en idioma extranjero, ya que Chile pasó por un período igual de nefasto al nuestro entre 1973 y 1988, año en el que se centra el film. Cabe aclarar que además de "NO" el país vecino oficia de invitado en esta edición en la cual se podrán ver más de veinte títulos provenientes de allí y contará con la presencia de toda una delegación que lo representa.

La historia? René Saavedra (Gael García Bernal) vuelve después de su exilio en México, publicista y no por casualidad lo primero que vemos de él es un aviso de una bebida gaseosa llamada "free" que incita a liberarse, a ser uno mismo. Cierto día recibe una visita de un amigo de su padre con una propuesta. Tras quince años de régimen dictatorial a cargo del general Augusto Pinochet, el gobierno convoca a un plebiscito que durará 27 días y en el que tanto la oposición como el oficialismo dispondrán de 15 minutos diarios en la franja nocturna de la televisión para que el pueblo chileno pueda optar por votar por el "Sí" en caso de que quieran ocho años más del actual régimen, o por el "No" para poder acceder a elecciones democráticas.

La tarea que se le propone a René es en principio asesorar en la campaña por el No, pero de a poco se va haciendo cargo de ésta. Al principio la perspectiva no es alentadora, el grupo en el que se encuentra René tiene muy bajas esperanzas. Saben que solo disponen de quince minutos diarios, mientras que "ellos" tienen ese mismo lapso y el resto del día. Al fin y al cabo, con que objetivo el oficialismo propondría este plebiscito sinó estuviera seguro de ganar?. Sin embargo a medida que la campaña va tomando fuerza, la presión y las amenazas no tardan en llegar, más aún cuando el dueño de la agencia para la cual trabaja René, Luis Guzmán (Alfredo Castro), es al mismo tiempo quien lidera la campaña por el "Sí".

El planteo del film, aunque no aporta mucho de novedoso a un tema ya muy transitado a esta altura, resulta al menos interesante; sin embargo adolece de cierto equilibrio en cuanto a que ofrece (y juega) con emociones contradictorias a lo largo de sus dos horas de metraje. Con una estética casi documental se mezclan el relato (la narración pura) con abundante material de archivo (que incluye hasta la participación de Christopher Reeve apoyando al NO) . Sin dudas los valores técnicos superan ampliamente a un guión correcto, con buenos momentos y otros no tanto.

Para lograr un mayor realismo en las imágines, su director Pablo Larraín renunció al uso de cámaras modernas y utilizó las mismas que se usaban a finales de los años ochenta. Sin dudas éste fué uno de los mayores aciertos que pudo lograr. No terminan de convencer la caracterización de algunos personajes y subtramas, las cuales nunca llegan a despegar del todo, en especial la de Verónica (Antonia Zegers) ex esposa de René y madre de su hijo, entre otras.

En cuanto a las actuaciones no hay absolutamente nada que reprochar, Gael García Bernal está muy bien, resulta convincente y se nota sobre todo en el elenco local el compromiso y el dolor que provoca abordar un tema tan profundo de un pasado que les tocó vivir al igual que a nosotros.

Todos sabemos como termina esta historia, por lo cual el final no es un misterio a develar. También sabemos que tanto ese NO de gruesas letras negras con un arco íris que conformaban el logo de la campaña, como la canción que repite una y otra vez la frase "Chile, la alegría ya viene" serán de ahora en más difíciles de olvidar. Tal vez ese haya sido el propósito de esta película. Que se recuerde el pasado, que se tenga memoria. Para que algo así nunca más vuelva a suceder. Si ese era el objetivo, está ampliamente cumplido. Más allá de algunos desniveles, una apertura interesante para nuestro BAFICI número 15.