Cuál es la forma en que mayoritariamente ves películas?
 
Tenemos 88 invitados conectado

Entrevista: Eugenia Sueiro "Me molesta cuando me quieren hacer llorar en el cine". Por Rolando Gallego.

La realizadora Eugenia Sueiro presenta su segunda película “El Tío”.

Protagonizada por César Bordón, Vanesa Maja, Dulce Wagner, Valentino Barone, la película habla de vínculos en medio de una pérdida y la lucha por mantenerse cerca, a pesar de todo. Hablamos con la realizadora para conocer más de la propuesta.

¿Sensaciones ante el inminente estreno?

En principio, mucha alegría y placer porque se termina una etapa y comienza otra en la que veré qué le pasa a la gente, fue muy largo el proceso de esta película, mucho tiempo de tenerla encima y siento placer porque suceda esto. Lo que uno quiere es que se vea, de la manera que sea, me encanta el cine, pero sé que hay muchas opciones para ver una película. Que la vean es un espejo que te vuelve.

¿Qué habías recibido hasta ahora?

Fue un gran apoyo la montajista, Marcela Sáenz, con ella trabajé en “Nosotras sin mamá”, y también el apoyo de los productores. Hasta el último día de montaje no estaba la película, y fui recibiendo ciertas informaciones, que tal vez uno siente que es obvio algunas cosas, y no es tan así. Después había un sentido de la historia que estaba bastante claro. La película trabaja sobre capas finas y sutiles y si no enganchás con eso no conectas.

¿Experiencia sobre el mundo de las inmobiliarias? Hay una verdad sobre esto que sorprende…

En “Nosotras sin mamá” ya lo había trabajado y con César, en esa oportunidad tenía más humor el personaje.

¿Estaba en relación de dependencia el personaje? Porque acá está inmerso en la precarización laboral que se vive actualmente…

Fue algo justo en el momento indicado, la precarización apareció por un amigo que era cadete de abogados, que ganaba nada en cuanto a todo lo que hacía. Reuní distintas cosas y eso lo hizo más verosímil.

Algunos temas de la película son el duelo pero desde otro lugar ¿cómo apareció esto?

En ”Nosotras…” hay también un duelo, debe ser algo que me interesa, me molesta cuando me quieren hacer llorar en el cine, cuando siento que me manipulan las emociones, y cada vez me gusta más en la vida reírme, y si me vas a contar algo me gusta que me dejes ir sola por el camino, tiene que ver con eso. Hay algo de lo sentimental que me parece abrumador, que tapa a algo, y tiene que ver con que me pasa a mí como espectadora. Me parece maravilloso Haneke como manipulador pero desde otro lado.

¿Cómo fue volver a trabajar con César y en un rol muy vulnerable?

Desde que escribí “El tío” siempre pensé en él, de hecho cuando filmé la anterior quería hacer algo con ese personaje, él tiene la habilidad de tener algo con el tiempo y de dejar qué pasa en su cuerpo con las cosas, escucha, es pausado, y el personaje tenía algo valioso sobre el tiempo, es un antihéroe. Hace muchos años que veníamos con él trabajando y con el guion, antes de “Relatos Salvajes” y “Luis Miguel: La serie”.

¿Fue difícil manejar las distintas energías en el set?

Los chicos son super frescos y espontáneos, y muy profesionales, el casting lo hizo Natalia Smirnoff, los cruzamos y tenían algo aplacado, que servía para el duelo. Ellos y César eran muy similares, con un compás más parecido. Vanesa, que viene del teatro, tiene otra energía, que me servía.

Aunque después todos se emparejan…

Sí, ella como personaje está embarazada y es una bomba de tiempo que tiene que resolver. Isidoro, que viene del teatro, hubo ensayos, pero después en el entrecruzamiento todos coincidían. Estaba muy bueno lo que pasaba cuando pasamos la letra, aunque no era exactamente la que estaba, servía para nivelar tonos. Roberto Vallejos fue una propuesta de César, y hay algo de la amistad de ellos que se transmiten. Con Lautaro trabajé para que sea más duro, porque es muy dulce, y trabajé con Ema para que el vínculo sea real.

Como mujer realizadora, ¿crees que tu género te ha perjudicado?

No lo creo. En mi caso las trabas han sido las propias, y esto lo digo porque me llevó un tiempo entender que tenía muchas ganas  de volver a dirigir. Y  por otro lado porque hay toda una parte de hacer una película, que tiene que ver justamente con hacerla posible, y esto es buscar financiación, producir, tener paciencia con la burocracia, mucho tiempo. Y eso también tiene que ver con asumir el lugar de la dirección.

¿No hay entonces algo del género?

No en mi caso, no obstante eso, creo que es absolutamente necesario el trabajo por la reivindicación de los derechos de las mujeres.

Volviste a trabajar con la misma editora, ¿crees que esa conexión es distinta?

No lo sé porque no trabajé con un montajista hombre, ella es muy orgánica, siente en el cuerpo la película, y de hecho en el equipo hay muchos varones, y hemos trabajado todos en armonía. El equipo fue mezclado. Y retomando tu pregunta anterior, creo que el movimiento que se está dando es necesario, repensar los lugares de mujeres y hombres, y sería extraordinario extenderlo y repensar  el lugar que le damos al talento y a la posibilidad, venga de quién venga. En todo caso reflexionar sobre la construcción que tenemos del poder, que se arma en la dicotomía de blanco o negro, y que creo merece un cambio de base.

¿Estás con algún nuevo proyecto?

Yo me plantee hacer un oficio de la dirección, en este año se me tiene que ocurrir la idea, escribir el guion y el que viene presentarlo al INCAA, por los tiempos que se manejan. Se me vienen cosas, siempre con los vínculos.