Cuál es la forma en que mayoritariamente ves películas?
 
Tenemos 71 invitados conectado

Entrevista: Manuel Facal "Tratamos de mezclar el cine más independiente con el mainstream".

Manuel Facal estrena su segundo largo “Fiesta Nibiru” en el país.

El realizador uruguayo presenta su segunda película tras “Relocos y Repasados”, otro viaje lisérgico hacia el mundo juvenil. Hablamos con Facal sobre esta coproducción en la que participa Carla Quevedo y cuenta con inversión de Aeroplano Films.

¿Qué expectativas frente al estreno en Argentina de la película?

Estoy feliz porque se estrene, no sabía cuándo iba a ser, y será casi en simultáneo con Uruguay, donde llega el 28, además me estoy mudando para Buenos Aires, así que es muy bueno, que se estrene alla y en el Gaumont, un lugar mítico.

¿Pensabas cuando la imaginaste que tal vez no se estrenara?

Originalmente fue pensada como una propuesta muy chica, con amigos, así que ni imaginaba qué iba a pasar. Cuando se sumó Aeroplano la escala aumentó, es una película chica pero grande a la vez, además pudimos estar en muchos festivales de género en el mundo y en Mar Del Plata que es clase A.

¿Alguna vez te invitaron a una fiesta como la Nibiru?

No, justamente el juego es en la película, como el subtítulo, que no estamos yendo. En Montevideo, que es una ciudad chica, no hay muchas actividades para hacer, y por eso deciden también no ir a la fiesta, hay cierto cinismo con eso, además trabaja con personajes alienados por redes sociales, y el tema de las drogas, se toca, asociado al porro legal, que cuando la filmamos aún no estaba, y delirábamos cómo sería ir a comprar marihuana a la farmacia, es también como una contrapropuesta a mi película anterior, que era más optimista sobre la juventud.

Hay una multiplicidad de capas en la propuesta, ¿cómo las fuiste imaginando?

El guion lo escribí muy rápido, y cuando lo haces a toda velocidad sacás una premisa básica, y lo pensás en un departamento, para achicar costos, y lo interesante es que cuando lo terminás, aparecen otras lecturas, como la frustración sexual que tienen los personajes, algo que surgió de manera inconsciente. Muchas fueron accidentales.

¿Escribiste pensando en algún actor?

Como lo íbamos a hacer con poca plata, tres los pensé para amigos, a los otros dos los sacamos de casting, y a Carla Quevedo la trajo el productor Sebastián Aloi, me la mencionó y hablé con ella y me gustó mucho la lectura que hizo de su personaje.

¿Cómo saltaste de esa producción menor a lo que finalmente terminó siendo la película?

Fue un poco accidentado en un comienzo, con una escala de producción que luego cambió a otra cosa, y más allá de todo, tratamos de mezclar el cine más independiente con el mainstream. Yo hice una película más grande, y luego otra más pequeña, y me interesaba poder hacer algo intermedio.

¿Te dio miedo cuando surgió el ingreso de la productora que te impusieran algo?

No, todos se ajustó a lo planificado y la libertad de trabajo fue absoluta. El resultado es mejor de lo que hubiese imaginado.

¿Qué tan complicada fue la post?

Fue complicada, porque el rodaje fue muy rápido, y había algunos efectos que no estaban terminados, porque la encargada de hacer los efectos estuvo sola, y después hubo que corregirlos, se demoró un poco más todo, pero finalmente el espíritu de la idea original estuvo siempre presente.

¿Estás pensando en algún nuevo proyecto ya?

Sí, con Aloi ya estamos charlando sobre algunos proyectos y vamos a ver qué sale.