Cuál es la forma en que mayoritariamente ves películas?
 
Tenemos 77 invitados conectado

Entrevista: Javier Olivera "Uno es su propio territorio, país, construido con experiencias, bagajes, sonidos".

Con “La extraña Notas sobre el (auto) exilio” el director Javier Olivera vuelve al cine.

Para conocer más de la propuesta hablamos con el director a minutos de presentarla en el 18 DocBuenosAires.

“La extraña…” es un ejercicio fundamental para comprender ideas asociadas al exilio, y, en este caso, autoexilio. Qué piensan aquellos que se van y siguen pensando en “argentino”, imágenes desconectadas de masas uniformes deambulando, ideas que disparan potentes entrevistas a Atahualpa Yupanki y el psicoanlista uruguayo Marcelo Viñar, se suman a las apreciaciones de la narradora y protagonista, doble de Olivera.

La progresión narrativa de la propuesta parte de la propia disrruptividad en la continuidad de materiales, atisbos de sensaciones que configuran la problemática central del film, el asirse a lo que sea, el perderse en la nostalgia, el erradicar mandatos, el romper con todo para así no sentirse tan solo en la extrañeza de un lugar ajeno, tan ajeno como la patria que ha expulsado a estos autoexiliados.

¿Cómo surge la idea de trabajar con archivos y algo más personal?

Hace unos años vengo en un proceso, en el que empecé a trabajar en cine con ficción, después me alejé, trabajé en otros formatos, paralelamente vengo de la pintura y artes visuales, y a partir del digital se aunaron los proyectos, y empecé con fotos y video en el audiovisual, y comencé con una línea de trabajo similar a la de “La extraña”, con archivos de distintos formatos, de manera libre y personal, de búsqueda y devenir hasta que aparezca una película. Hay mucho de ensayo, de prueba y error.

¿Esa libertad no complica? ¿La idea de empezar y por ahí nunca terminar?

Sí, pero en estas películas y mis trabajos de lo hago de manera independiente, sin fondos, aunque no reniego de ellos, estoy preparando una ficción grande que necesita, pero este tipo de trabajos son más personales y referenciales, en “La Sombra” fue un ejercicio relacionado a mi padre, a matarlo a partir de la demolición de la casa paterna, un tipo de cine argentino y demás. Acá hay una búsqueda identitaria pero desde otro lugar, me corro en “La extraña”, la narración en off es de una mujer, y la protagonista también, que es mi mujer, es un personaje que deviene en persona, y desde ahí analizar cuestiones relacionadas a los lugares y los auto exilios, con muchas preguntas, y de ahí la necesidad de trabajar sobre esto.

¿Qué te pasa a vos con el exilio/autoexilio y el seguir pensando tu identidad?

Es muy difícil de responder.

La película tiene algunas respuestas…

La tesis en la que me apoyo, o lo que planeo es uno es su propio territorio, país, construido con experiencias, bagajes, sonidos y el estar en otro lugar es estar permeado de eso, pero el ejercicio consciente del autoexilio y con el hambre de aunar partes formará eventualmente una mirada, en el caso de mi oficio de cineasta digo.

¿Cómo te consideras, cineasta, artista, documentalista?

Le vengo huyendo, a mí me sirve no ser sólo cineasta, y en un punto ni hablo de documental ni cine, sino piezas audiovisual, me interesa que atraviese todo, zona de frontera y antidefinición.

¿Cuándo fue el quiebre?

Rompiendo la herencia y el digital, para no depender del fílmico y rodar con libertad, con una capacidad de poder trabajar lenguajes y estar solo rodando, posibilitando encuentros e intimidades que me interesan explorar.

¿Por qué la gente siente tanta aversión al documental y cómo hay que acercarlos?

Educación audiovisual, formación de públicos. La gente cree que el documental es institucional con la voz de Dios diciéndote cómo tenés que pensar, y en los últimos diez años ha avanzado como lenguaje, incorporando ficción, experimental, técnicas, revisa lo histórico desde muchísimas formas, y la lección ha quedado restringida, es un problema que la gente no conoce, por eso es tan importante un espacio como el DocBuenosAires, espacios escuelas, importantes, y obvio las escuelas, en donde tendría que haber formación. Por qué no tener una materia anual que aborde ficción y documental, estas nuevas generaciones son audiovisuales, tienen un celular todo el tiempo en la mano, no son intelectuales per se, hay que educarlos para que eso sea más rico en el intercambio con su cotidianeidad.

¿cómo pensar la ficción desde este lugar? ¿Reconocés algunos que van en esta línea?

Pedro Costa, Hong San Soo, los portugueses, que investigan y juegan por otro lado, pero venimos de una tradición muy fijada aristotélica, de los tres actos, del conflicto, que está atado a estructuras en donde hasta el independentismo se ha vuelto mainstream. Hay una clara bajada de línea editorial de ciertos festivales que indican qué se pretende del cine latinoamericano,  hasta en lo más independiente hay un mercado.

Y pensar que también sin Institutos y subsidios se puede hacer cine…

Sí, están, pero también existe esta posibilidad.

¿Cómo es volver a Argentina  y con esta película?

Es una especie de circulo, por lo pronto hay algo del campo de lo afectivo que está bueno, porque van a venir colegas, conocidos, cineastas, un campo de contención y afecto, es raro a nivel interno, y también me dice algo, “se lleva la pampa consigo”, aunque no quiera es así. Siempre tuve una relación de amor odio con Buenos Aires, me encanta, me fascina, tengo muchas referencias, por eso me quiero vaciar de esas referencias, en el extranjero puedo hacerlo y reinventarme.

“La extraña: Notas sobre el (auto) exilio” Dom 21 22 hs en Cine GAUMONT

Más info http://www.docbsas.com.ar/programacion.html