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Entrevista: Martín Deus "Cuando terminé la película pensé que era una locura lo que hice".

La ópera prima del realizador de cortos y videoclips Martín Deus, “Mi mejor amigo” llega a los cines.

Narrando la historia de Lorenzo (Angelo Mutti Spinetta) y su encuentro con Caíto (Lautaro Rodriguez), el director construye una coming of age movie LGBT con una lograda fotografía y música que potencia la propuesta. Hablamos en exclusiva con el director a días de estrenar en Argentina el film.

¿Fue difícil pasar del corto, videoclips al largo?

Para mí fue un salto muy grande, tengo 38 años, y recién hace 5 que pensé en hacerlo. A los 20 años le pregunté a un profesor cuándo él, siendo honesto y razonable, veía que yo podía hacer una película, y me dijo en siete, a mí me llevó 15. Lo sentí siempre como un desafío muy grande y me puse una responsabilidad muy grande encima para mantener al espectador atento, interesado, hacerle el viaje placentero, lleno de cosas nuevas a cada minuto, siempre lo tomé en serio. Una película de una hora para mí era muy complicado, para escribir el guion se me hizo complicado, cómo pasar un gran obstáculo, pasar la página 30, seguir contando la misma historia y no quedar girando en falso. Fue un gran salto, hice como cinco cortos, algo que no se suele hacer, tenía horas de grabación encima con los videoclips, horas de publicidad y en un momento sentí el llamado, aun así al terminarla pensé “podía”.

Podrías haber elegido una historia fácil y rodada de otra manera para arrancar…

Cuando terminé la película pensé que era una locura lo que hice (risas) sobre todo con actores de poca experiencia. La historia es de adolescentes, y la opción era que gente de 20 componga a adolescentes o este camino que elegí yo, más jugado. Quizás fue vehemencia u orgullo, tengo experiencia en videoclips y tenía una falsa idea que podía hacer actuar a quien sea. En cortos o en videoclips, que son menos días de rodaje, lo he hecho.

¿Qué otras creencias previas rompiste?

Yo quizás daba por sentado que cuando sos el director sos como el dueño de la pelota, la autoridad máxima y descubrí que cuando trabajas en un largo,  con tanta gente involucrada, técnicos, productores, etc,, también es un trabajo político, de consensuar, de convencer.

¿Fue difícil no perderse en el camino con esta función?

No sé, por un lado gestioné muchas cosas, no hablo de conseguir una locación, sino a un actor enseñarle un camino, a un productor decirle de quedarse más en un lugar, de guion, que tal vez era mejor trabajar más una escena y otra no. Sentí confianza en las cabezas de equipo, y que iba a poder relajar para que resuelvan. Me acuerdo que una vez fuimos a ver una locación en Saavedra, estaba muy acelerado, porque siempre me produje a mí mismo, estoy acostumbrado a hacer todo, y viendo con el jefe de producción dónde iba aponer un generador, y vino Miguel Rocca y me dijo que me dedicar a dirigir, no a estas cosas. Yo siento a la dirección como muy atada a la producción, lo veo como algo de los materiales, como un pintor.

Tal vez ahora puedas comenzar a delegar y a enfocarte más en la dirección…

Sí puede ser, pero me pasa en rodaje que si estoy mucho tiempo sin hacer nada me pongo ansioso, puede ser hasta contraproducente quedarme mirando un monitor.

Lolo y Caito son claves en el relato, ¿cómo fue la búsqueda de los protagonistas?

Yo estaba dispuesto a ceder o a aceptar que algunas cuestiones no sean las ideales, las locaciones, que no tengamos la mejor cámara, hacerlo en poco tiempo, rodamos en siete semanas, pero no a no tener los mejores actores. Tenía muy en claro que quería tener a los actores ideales y de hecho nos llevó mucho tiempo, desde que hablé con los productores de la película, Daniel y Miguel, la presentamos en INCAA, nos dieron el interés, hasta que finalmente filmamos, fue un año y medio y durante ese tiempo me puse a ver todo el tiempo todo, hasta publicidades de yogur para ver si aparecía un pibe de 16 años, tengo tendencia a la obsesión y busqué muchísimo. Aún así soy más de la idea que cuando encuentro algo que me interesa, en este caso un actor, ver qué tiene para darme, no encajarlo, no sé si Lorenzo era igual a lo que terminó haciendo Angelo, pero cuando lo conocí hubo algo de él que me gustó mucho.

¿Ahora lo ves y pensás que era el?

Yo creo que cuando encontrás y las actuaciones son buenas hasta vos director terminas creyendo que sí, para mí hay que soltar las ideas y ver en rodaje lo que la situación te da si está bueno o no, hay que ser muy receptivo. Hay escenas que, por ejemplo, la de la fogata y el beso, no era lo que íbamos a hacer, no era lo que esperaba o lo que tenía en mente pero fue mejor.

¿Expectativas ante el estreno?

Tengo mucha expectativa, me interesa el resultado que tenga en los espectadores, no hablo de cantidad, y ahora, puede ser en dos años, en los torrents de las páginas de piratería. Estamos trabajando para que la película llegue a la gente, porque si no es como un ejercicio narcisista, por eso no tengo prejuicios a la hora de trabajar con la parte promocional.