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Entrevista: Adrián Biniez "Hay un juego formal y cierta narrativa que quería experimentar".

El director Adrian Biniez estrena su nueva producción "Las Olas" protagonizada por Alfonso Tort y Julieta Zylberberg.

Un hombre tiene la capacidad de ir y venir en el tiempo a sus recuerdos de la playa, y entre ese ir y venir se teje su historia. Para conocer más del proyecto hablamos con Biniez antes de estrenar en Buenos Aires la película.

“Las Olas” hizo un recorrido en Festivales, ¿cómo te sentís con el estreno?

Contento, el estreno es un mundo muy raro para mí, los festivales también, es una mezcla de ansiedad rara, estoy nervioso, me pasa siempre. Hace poco se estrenó en Uruguay, y más allá que vivo allá, soy de acá, es como la otra cara de lo que soy, es como doble expectativa.

Doble nervios…

Claro, tal vez si fuera un estreno en Chile u Holanda, leo después qué pasó, me gusta leer reseñas y entrevista, pero lo hago después de cinco meses, me interesa leer críticas, me divierte y me gusta, leo las buenas y las malas, es una ansiedad. Estaba trabajando en una serie, y esa película la hice hace dos años y volví al mundo, se me genera emoción también por venir.

Venis para el estreno, no para pasear…

Claro, se genera eso, es raro, igual me pasa con todas las películas, con los festivales también, aunque sea chiquito y con pocas personas, tengo nervios siempre, es parte del trabajo.

¿Cómo surge “Las Olas” y cómo fue el proceso de desarrollo y escritura?

Estaba escribiendo otra película sobre una mujer que sale de una casa, camina cinco cuadras, saca una llave y entra y tiene otra familia con otra concepción, y la estructura narrativa me recordó a algo que yo ya había pensado, y encontré un Word que se llamaba “Las Playas”. Con la descripcipon de un hombre que se metía al agua en un balneario y salía en otro. Sabía que me iba a permitir trabajar con lo episódico, en “El 5 de Talleres” algo lo hice, pero quería ir más profundo.

Visualmente eso lo recuperás…

Si, hay un juego formal y cierta narrativa que quería experimentar, y ya escribiendo tenia ciertos patrones, quería que sea episódico, que cambie tonos abruptamente, que sea antinaturalista, entrar y salir, medio radical, jugar con el humor y absurdo. No era programático pero empezás a escribirlo así, descartás algunos elementos y así lo escribí.

¿La escribiste pensando en Alfonso Tort?

Sí, hice algunas cosas anteriormente con él y quería hacer una película para él. Escribirla pensando en él fue muy fuerte, al verlo actuar en teatro y cine, conocerlo personalmente, sus modismos, sabía que tenía ciertos recursos cercanos a él y también con distancia. Al estar desde el vamos fue un personaje bastante concebido desde la imaginación.

¿Es más fácil escribir pensando en alguien?

Sí, es más fácil, aunque he escrito pensando en alguien y luego siento que no escribí para él, concibiendo mal la idea, no sé, tenés otras herramientas, te permite otras cosas, este actor y este personaje le dan cosas a la narración, eso pensas, es más directo. Ahora estoy escribiendo algo para una actriz protagónica y no sé quién es. Son proyectos e ideas diferentes.

¿Qué tanto de autobiográfico tiene “Las Olas”?

Es raro, parece, por lo que me comentaron, que es más autobiográfica, pero hay ciertos momentos o pasajes, aunque no sean realistas, que me identifico, puede pensarse que todo lo es, ciertas zonas que sí, otras que no, no tuve infancia en el mar, tuve amigos, y viví cosas así, pero nunca fui al mar, es algo de ficción, y me permitió jugar así, a la infancia del personaje. El mar lo conocí de bastante grande, y por eso quise hacer una película sobre eso, o también por vivir en Montevideo, con el mar tan presente, porque soy de Lanús, la ciudad de cemento.

¿Hubo dificultades técnicas contemplando que la mayor parte de la película transcurre en exteriores? ¿La escena más difícil?

La de los adolescentes, porque había más gente, la rodamos en un solo día, a la mañana lloviznaba, y a las 11 salió el sol y hubo que hacer todo de nuevo. Fue un rodaje bastante relajado. Es lo que se ve, y el modelo de producción podría haberse complicado, incluso estuvimos adelantados al plan de rodaje, hay una escena con los niños que juegan a una especie de TEG y no estaba en el guion y habíamos terminado la mitad de la jornada y lo sumamos, improvisando, ensayando, los niños se robaban diálogos, fue muy divertido, la armamos ahí, y es una de las que más me gusta. También filmar todo el tiempo en el sol, en la arena, cansa, llevar y traer, tiene su complicación, con un equipo chico de armar y desarmar, ir a las dunas, las cosas se llenaban de arena.

Si pudieras como Alfonso entrar al agua en un lugar y aparecer en algún momento de tu vida ¿dónde te gustaría?

En el futuro. Y ¿vuelvo o me quedo?

Lo decidís ahí…

Tal vez a los 70 o 75 años, si sigo vivo, ir a ver un poco cómo es eso y volver, el pasado más allá de los recuerdos y nostalgia trato siempre de vivir el hoy.