Get Adobe Flash player

Entrevista: Juan Villegas "Las Vegas es más accesible narrativa, dramática y formalmente que mis otras películas".

Tras abrir el 20 BAFICI y pasar por el 8 FICIC Juan Villegas estrena comercialmente "Las Vegas".

La pelicula, que sigue a una madre y su hijo durante un fin de semana en Villa Gesell, mientras se conectan nuevamente con el padre del joven, trabaja con un registro de comedia pocas veces explorado en el cine nacional. Protagonizada por Pilar Gamboa, Wos (Valentín Oliva), Santiago Gobernori, Camila Fabbri y elenco, dialogamos con el realizador para conocer más de la propuesta.

¿Cómo te venís sintiendo con la repercusión que “Las Vegas” está teniendo en Festivales, colegas y críticas?

Estoy muy contento, ya desde el BAFICI para acá. Esa primera proyección fue muy emocionante por varias cosas, por mi vínculo previo con el festival, como algo de revancha. Para mí la película parte de un espacio concreto y ese espacio tiene gente involucrada que conocía mi historia y también gente que no, colegas, maestros, fue algo muy lindo, ahora hay que ver qué pasa con el público.

En nuestra última charla hablamos sobre el problema de la distribución y exhibición ¿cómo pensaste el lanzamiento de “Las Vegas”?

No se pueden comparar porque no es lo mismo un documental que una película de ficción, pero el hecho de que es comedia, un género más afín a un público más amplio y más accesible, narrativamente, dramáticamente y formalmente que mis otras películas, aunque me expongo más personalmente, y creo que le va a gustar a más gente. Estoy involucrado en el lanzamiento, la toma de decisiones, con la mirada de otros, que está bueno, como la gente de prensa, distribuidores, afiche, aunque soy cabeza dura y caprichoso, como por ejemplo que la haya rodado en ese edificio es un ejemplo, aún hubiese venido un productor con más plata seguramente hubiese dicho que no, pero en esto hay que ver y escuchar. Hasta ahora estoy contento como se comunica la película, desde distintos lugares, para llegar a distintos públicos, aunque esto no es resultado de una mejora en las condiciones objetivas de distribución, hoy soy optimista, pero el lunes vemos cuando sepamos las salas. Hay una estrategia pensada, pero depende de las salas que nos den, sino no sirve para nada esa estrategia. Hay que ajustar muchas cosas, ahí juega el INCAA con controles y regular condiciones para la exhibición, falta mucho. Sé que no es fácil y no es de ahora, es algo sistemático que excede a lo concreto de políticas personales, sino que tiene que ver cómo se comunica el cine, algo se puede hacer.

¿Cuál fue tu trabajo con los actores, siendo que acá los protagonistas tienen mucho peso y diálogos?

He trabajado anteriormente con muchos diálogos, pero acá, sin llegar a la improvisación, me sentí libre para abrir el juego a participar de los actores, en ensayos, charlas, e incluso en tomas. Sabían que tenían la libertad, aunque podía decir luego yo por acá no va. Tanto Pilar, Santiago y Camila, tienen experiencia no sólo como actores, sino como directores y dramaturgos y eso ayudó y lo pude aprovechar, enriqueciendo el trabajo del actor, siendo consciente de cómo construir la escena y no solo actuarla, porque además siendo comedia, en el guion puede ser una cosa, pero luego tenés que agregarle detalles para que el sentido cómico sea interesante.

¿Escribiste los personajes pensando en actores?

No, tuve primeras opciones, pero cuando cerramos fecha de rodaje no estaban disponibles, igual no era un problema porque no sentí que era pensada para ellos y no la podían hacer. Salimos a buscar la pareja protagónica, convoqué a Pilar y Santiago, no fue casting, sino una primera charla y avanzamos. Ellos se conocían mucho y sentí que servían. Después apareció Wos, en una charla con Paula Grispan, que fue alumno de ella, me lo recomendó, su vínculo con la actuación es previo a lo que hace ahora, lo ví, conectó muy bien con Pilar, y ese vínculo tenía que estar dentro y fuera de la pantalla. Ensayé con ellos dos, no tanto con Santiago, porque con él tenía que haber una distancia, la complicidad madre e hijo tenía que estar y fue muy lindo lo que se generó.

Se ve en la película que disfrutaron el rodaje ¿hubo alguna complicación, siendo que la mayor parte de “Las Vegas” transcurre en exteriores?

Está bueno que lo veas, acá el rodaje, no tengo obligación de decirlo si no fuera, fue muy agradable y en armonía. Creo que se armó un buen equipo, tenían ganas de sacarla adelante, se armó buena dinámica entre el equipo y los actores. El estar aislados ayudaba.

¿Técnicamente se complicó?

No, nos apropiamos del lugar de rodaje, más allá del set. Todo fluyó, y además en un lugar que quiero mucho, tomando decisiones que son para siempre, y la tensión es lo que gusta del cine. Fue muy lindo estar en un lugar que siempre visité. Eso creo que lo transmití al resto del equipo.

¿El cambio del título de la película de “Villa Gesell” a “Las Vegas” surgió ahí?

Creo que sí, un poco eso, dudé bastante, pero mi vinculo es con ambos, y en el montaje el edificio tomó más fuerza de lo que yo pensaba y me parecía además un título más enigmático, no tan directo, algo no institucional, potenciaba el carácter de ficción, aunque tiene cierto valor documental, de mostrar una ciudad, hacerse cargo de una ciudad, de los espacios, también es una comedia que generaba una ambigüedad interesante. Es el edificio en donde vacacioné siempre y que se llame de esa manera es casi ridículo.

¿Expectativas ante el estreno?

No te puedo decir algo diferente a lo que puede decir cualquier director, que la vaya a ver la mayor cantidad de gente, tuve respuestas de públicos distintos que la disfrutaron, en ese sentido estoy contento de poder generar eso.