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Entrevista: Nicanor Loreti "No soy un director del método".

Nicanor Loreti vuelve al cine tras “Kryptonita” con “27 El club de los malditos” una película de género en la que trabaja no sólo con los mitos del rock mundial, sino que, además, se anima al policial en clave de comedia.

Con un guion escrito por él, Paula Manzone y la participación estelar de Alex Cox (Sid & Nancy) la película, protagonizada por un elenco encabezado por Diego Capusotto y Sofía Gala, cuenta además con los debuts en cine de “El Polaco” y Flor Vigna, y las actuaciones de Naiara Awada y Daniel Aráoz, entre otros. Hablamos con el director en exclusiva para conocer más detalles de esta arriesgada propuesta.

¿Cómo surge la idea de contar las dos historias en paralelo de “27 El club de los malditos”?

Hace muchos años, cuando todavía laburaba en la revista “La Cosa” empecé a escribir una génesis del guion, no me acuerdo si había visto la trilogía de “Millennium” de Stieg Larsson, al versión original,  que influyó un poco en esto de la cosa conspirativa y una chica, pero era más adolescente, donde moría un rockero a los 27 años, había una conspiración y una investigación policial y esta fanática era perseguida, era un intento más “Patagonik” desde el guion, pero sentía algo forzado desde lo comercial, lo dejé descansar un rato, algo clásico cuando escribís guiones y un par de años lo retomé con la idea de todos los rockeros como parte de la trama y no sólo ese personaje principal usando como la maldición de los 27 años de fondo sino que sea eso mismo la trama, lo llamé a Alex para que me ayudara con esas escenas y se volvió más delirante todo, en el medio intentaba, cuando era más seria, que se parezca a “Millennium” y de hecho la pensé como trilogía, porque había elementos, este es el padre del otro, y después de hacer “Diablo” ya lo pensé como una película, porque hacer una película es difícil imagínate hacer tres.

Tus películas crean universos particulares, ¿cómo imaginas a tus colaboradores?

A mí me gusta trabajar mucho los guiones con otras personas, siento que como guionista suma mucho la visión de otro, puede ir a un lado o a otro, lo hice en “Diablo” con Nico Galvagno, o con Camilo cuando adaptamos “Kryptonita”, que era la novela de Leo pero tratamos que sea diferente.

Es interesante que eso pase en las trasposiciones y que haya un diálogo entre las obras…

Sí, totalmente, y me pasó después de ver el documental “Duna” de Jodorowski, no sé si ya adaptábamos “Kryptonita” o por ahí, pero habla él de faltarle el respeto al libro para poder adaptarlo, porque si querés hacerlo idéntico te quedás en el camino y haciendo “Kryptonita” algo nos pasó con eso, porque en la novela el médico era más pasivo y tuvimos que encontrarle motivaciones, y en “27 El club de los malditos” quería que tenga algo de las películas de Cox,  con algo de “Repoman”, de hecho el personaje de Capusotto tiene que ver con el de Harry Dean Stanton de la película, de hecho se viste igual, y Alex lo llevó mucho más a la demencia de lo planteado,  y una vez que estaba todo eso armado le pasé el guion a Paula (Manzone, su mujer) que trabajó la parte estructural y lo emocional del personaje de Sofía, porque uno escribe como hombre, y ella le dio una mirada relacionada a algo casi paternal, sin todo eso hubiera sido otra historia y eso me gusta, lo que te despierta trabajar con otro.

¿Escribiste pensando en los actores?

Siempre iba a ser Diego su personaje, se barajaron otras opciones, pero cuando el guion estuvo cerrado fue el. Con otros personajes se fueron sumando después, con los rockeros, o Willy Toledo, Sofía Gala y Daniel Aráoz,  fueron apareciendo un poco en momentos previos a la producción, por que cayeron algunos y hubo que hacer elecciones entre los que se te ocurren y proponen.

¿Qué trabajo hacés con ellos en particular para que coincidan con el universo que creas?

No soy un director del método y de meterme en la cabeza del actor pero sí trato de castear a los actores para que le salga algo sin hacer demasiado esfuerzo. Con Sofía pasó que Luisana Lopilato iba a hacer el papel y después no pudo y la llamé y hasta sabía más que yo del guion, le buscaba las incongruencias lógicas, le decía que no iba por ahí, sabía más de los rockeros, por ejemplo, y con Araoz pasó lo mismo, me tiró 540 ideas, una sobre el destino de su personaje la tiró él con Paula Manzone, que interpreta a Rita, leyendo al guion, y proponiendo, diciendo pero esto no puede quedar acá, tiene que ir más arriba, en el momento que te lo proponen y hay química ya está, y lo que propusieron cerraba perfecto, no eran ideas que no pegaran, fueron las personas ideales para interpretar a los personajes. A veces reescribís cosas para que peguen, el personaje de Willy Toledo no era español, y la película crea un universo donde las cosas son posibles, y un gran actor como él hace que sea creíble, sumado al trabajo de maquillaje que lo hizo crecer muchísimo, donde creías que estaba Val Kilmer está Willy Toledo.

En 2017 rodaste dos películas, ahora estrenás “27 El club de los malditos”, ¿cómo es hacer cine en medio de la crisis que vive la industria?

Vengo trabajando en lo muy independiente y siempre tuve la política de seguir trabajando. Cuando empecé en cine hace como ocho años o nueve pensaba que era imposible presentar un guion a un productor y hacer una película, de hecho no sabía cómo presentarle un guion a un productor, tuve la suerte que el guion de “Diablo” ganara el concurso de ópera prima y entrar en el circuito industrial, era un momento más fácil para filmar que ahora, siento que hay que seguir haciendo películas y buscar la manera más allá de adversidades políticas, que no significa decir “acá no pasa nada”  o filmemos porque da lo mismo y sigamos filmando, creo que las películas son para la gente y hay que encontrar la manera de hacer un producto que tenga una posibilidad de existir dentro del sistema, sino hay otras maneras de hacer películas e independientes y que tengan el público que tengan dentro de lo que es industrial, pero hay que seguir tratando de transformar películas como esta, medianas, para que parezcan industriales y que casi se producen solas, el INCAA es un ente autárquico que saca dinero de las entradas de cine para subsidiar películas, justamente porque si no esas películas no podrían existir, es difícil, pero hay que encontrar la manera, cuando la situación política hace que no se vayan a hacer tantas películas como antes pero hay que encontrar la manera para hacerlas.

 

Ultima actualización (Miércoles 03 de Enero de 2018 01:36)