Cuál es la forma en que mayoritariamente ves películas?
 
Tenemos 82 invitados conectado

“Muralla” (review 2): El arrepentido

El segundo largometraje de Rodrigo “Gory” Patiño, Muralla, éxito en su país de origen Bolivia, es una sensible mezcla entre el policial negro actual, y el cine de denuncia social frente a una realidad inocultable como la trata de blancas. No es ninguna novedad, en las zonas limítrofes, el tráfico de personas, así como el narcotráfico, es algo más corriente de lo deseable.

Hay muchísimos informes periodísticos, novelas, y películas al respecto. Muralla, segunda película de Gory Patiño luego de Cielito lindo, viene a entregar su propio granito de arena.

“Punto muerto”: Engaño negro

Sexto largometraje de Daniel de la Vega, "Punto muerto", sigue indagando, con éxito, en los vericuetos del cine de género dentro de cine argentino, esta vez a modo de un gran homenaje al cine policial negro de los años ‘40 y ’50. Hubo un tiempo en que hacer cine de género en Argentina era todo un desafío de valientes.

Una osadía en la que pocos se aventuraban. No es un tiempo tan lejano; los comienzos de este Siglo nos encontraron celebrando las primeras ediciones del festival Buenos Aires Rojo Sangre y junto a él la tímida aparición de una nueva generación de cineastas que no querían hacer el cine que se venía haciendo, pero tampoco les interesaba la solemnidad del Nuevo Cine Argentino (mamado en la FUC) tan en boga en esos momentos.

“47 Meters Down: Uncaged” (Terror a 47 metros: El Segundo ataque): Las aventuras de Mandibulín y sus amigos

¿Secuela? del inesperado éxito de 2017, "Terror a 47 metros: El segundo ataque", de Johannes Roberts, cumple sobradamente con lo que una película de su especie debería cumplir. Es sumamente divertida. Cuatro adolescentes prototípicas desoyen cualquier advertencia y se arrojan a un acantilado aislado con vista al mar, para luego quedar encerradas en el mismo y ser presa de un grupo de tiburones hambrientos.

Con esta premisa, ¿a alguien se le ocurriría pedir lógica, raciocinio, verosimilitud, o algún estudio sesudo por el estilo? Respóndanse ustedes mismos; pero no deberían entrar al mundo de "Terror a 47 metros: El segundo ataque", pidiendo más que una hora y media de diversión descerebrada y (algo) sangrienta.

Al igual que las chicas protagonistas, tampoco es que nosotros no sabíamos dónde nos metíamos. No solo porque el cine de ataque de tiburones es tan viejo como el clásico de Spielberg, sino porque ese subtítulo “El segundo ataque” no es en vano.

Más artículos...