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"Apollo 18": perdidos en el espacio (en todo sentido!)

"Apollo 18" viene acompañada de una importante campaña publicitaria, cosa extraña si tenemos en cuenta que fue un film barato, en términos de lo que la industria mueve hoy en día. La idea de su director, el españolísimo Gonzálo López-Gallego, era la de contar su historia al estilo falso documental. Digamos, una especie de híbrido al estilo "Blair Witch-Project", "Paranormal Activity", "Cloverfield" e incluso "Rec", todas cintas donde primaba el suspenso, veíamos poco e imaginábamos mucho. Siempre reconozco y saludo a quienes se atreven a filmar en esas condiciones (con presupuestos tan pequeños y equipamiento básico), por lo cual, si bien no son de mis favoritas, en general me tomé el trabajo de verlas todas.

(Sí, ya sé, hay otras también hechas con muy poco dinero que son de culto, "El mariachi", de Robert Rodríguez, por ejemplo, pero no pertenecen al género).

Aquí, se vende "Apollo 18" por el lado de la ciencia ficción, apoyados en el fuerte nombre que identifica la serie de misiones especiales enviadas a fines de los 60 por Estados Unidos en la llamada "carrera espacial"...

 

"Limitless" (Sin límites): Get Smart!

Neil Burger es un cineasta graduado en Yale que tiene un título importante en su filmografía ("The ilusionist") y otros un tanto mediocres ("The lucky ones", "Interview with the assassin" con el que debutó- inédito en América Latina y ganador de muchos premios, a mi juicio sobrevalorada-). Su estilo de dirección es metódico, arriesgado y siempre su cine busca cuestionar lo verídico y lo irreal en contextos críticos y fantásticos. Bajo esa marca y encuadrado en esa premisa, nos llega este intenso thriller farmacológico llamado "Limitless". Película interesante a priori, que arranca para alquilar balcones pero que a juicio de este cronista, no cumple con todo lo que promete...

Eddie Morra (Brad Cooper, el carilindo de "The Hangover") es un escritor en crisis. Tiene un contrato para terminar un libro pero está bloqueado para hacerlo. Se lo ve desalineado, nervioso, frustrado... Le val mal. Está bien, tiene una novia linda y talentosa, Lindy (Abby Cornish, recientemente vista en "Sucker Punch") pero no consigue encarrilar su vida.

Cierto día se topa con su ex cuñado (Eddie ya estuvo casado de joven) y éste, al verlo, entiende rápidamente los problemas por los que está atravesando. Saca de su bolsillo una pastilla pequeña y se la ofrece, advirtiéndole que nada, nada volverá a ser igual después de probarla. Lo cual es, en términos cinematográficos, absolutamente cierto. Cuando Eddie toma la droga su cerebro comienza a funcionar al 100% (recordemos que los humanos no usamos ni el 30% de la capacidad del mismo en condiciones normales). Todas sus luces se encienden y su vida cambia del día a la noche. Logra terminar su novela, piensa con precisión, anticipa reacciones de la gente, maneja gran volumen de información al mismo tiempo... Eddie se vuelve un superdotado. Claro, siempre y cuando sepa reponer la dosis correspondiente cuando la misma deja de hacer efecto. Al parecer el fármaco en cuestión (NZT) es de carácter experimental y fue sacado del laboratorio de manera ilegal... Lo cual hará difícil conseguirlo una vez que se acabe.

Ultima actualización (Martes 06 de Septiembre de 2011 18:11)

 

"Habemus Papam": Medidas desesperadas

Tenía mucha expectativa de la llegada de "Habemus Papam" a la Argentina. Todos conocemos a Nanni Moretti ("La stanza del figlio" y "Il caimano", los que más me gustaron) y su ironía y habilidad para retratar algunas cuestiones sociales, familiares y juveniles. Su estilo roza el sarcasmo en gran parte de su obra y la impresión que tiene el espectador es fresca, intensa y satisfactoria al acceder a su filmografía. Aquí veremos una película divertida y ácida acerca de un hombre (bue, no "cualquier" hombre, sino un alto funcionario de la Casa) ungido Papa, a quien la responsabilidad lo desborda de tal manera que pondrá en jaque el destino del Vaticano con una particular huída. Film, debemos decir, que no cuestiona los dogmas de la Iglesia, sino que explora cómo ciertos grupos e instituciones en crisis resuelven cuestiones delicadas referentes a su funcionamiento.

Moretti arranca con los funerales del anterior Papa (buenas imágenes de archivo para esto) y atrae desde lo visual por su bella fotografía de la situación. Este será uno de los puntos fuertes del film, el trabajo de reconstrucción de los pasillos del Vaticano es excelente y nos sumerge de lleno en la historia. Hay que elegir sucesor y parece que nadie tiene muchas ganas de convertirse en la máxima figura de la Iglesia Católica. Luego de las consabidas ruedas de elecciones, (muy bien recreadas) surge el nombre del sucesor: el cardenal Melville (Michel Piccoli). El problema es que, a poco de ser electo, el nuevo Pontífice sufre un ataque de pánico justo antes de dirigirse a la multitud que espera en la plaza, por lo que el conciábulo de asesores decide traer a un psicoanalista para que ayude al Papa a superar sus dificultades. Claro, el hombre que llega es el mismo Moretti, en la piel del hombre que estudia la mente humana, encargado de traer equilibro a la delicada situación.

Ultima actualización (Lunes 20 de Mayo de 2013 14:28)

 
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